HOMENAJE A MÁLAGA.
MEMORIA DE MIS ANCESTROS, RAÍCES DE TRADICIÓN.
Una mirada de cerca con la gran diversidad de ritmos nativos de nuestra región.
Cada vez que sonaba el tiple y el requinto, un torbellino zapateado se bailaba en las fiestas de nuestros nonos y nonas, humildes santandereanos que buscaban gozar y celebrar en sus reuniones. Ahora nosotros, sus nietos, conmemoramos los bailes para hacer memoria y resignificar nuestras identidades culturales, para proyectarlas a nivel nacional e internacional.
Un porte elegante y trajes típicos de nuestra región reflejan las costumbres y cotidianidad de lo que somos: la tierra querida, de ensueño, el privilegio de Santander. Y así, junto con nuestras comunidades andinas, construimos no solo una cordillera, sino una nación que incentiva las costumbres culturales haciéndolas sostenibles y sustentables.
Por esto, al son de rumbas, bambucos y torbellinos queremos invitarlos a que compartan con sus familias y amigos recordando nuestras raíces campesinas, para incentivar la educación y la cultura en las ésta y futuras generaciones.


























